Na primeira linha das anotações, aparecem, nessa ordem, o número do livro lido, a data em que terminei a leitura, o título do livro e o nome do autor.
878 (16-06-2024) – Nueve noches com Violeta del Rio. Leonardo Padura, Fondo de Cultura Económica, Ciudad de México, 2022.
O conto revela com uma literatura encantadora
a vida noturna em Havana, especialmente na região da Rampa em que Violeta del
Rio fazia grande sucesso, cantando boleros na boate La Gruta. Lá, um jovem
provinciano, católico e revolucionário, malvestido e recém-chegado a Havana
para matricular-se na universidade se encontra com Violeta del Rio e passa com
ela nove noites inesquecíveis.
Em vez de uma resenha, apresento alguns
trechos da novela que li maravilhado.
Subia y bajaba la Rampa en un
éxtasis permanente, enpeñado em llenar mis pulmones y mis ojos com aquel mundo
magnético de neones coloridos y autos americanos todavia potentes, de las
primeras minifaldas y los primeiros hippies tropicales y subdesarrollados que
brotaban en la isla, y de los últimos vestígios del glamour brilhante de los
cincuenta, ya em franca retirada ante el avance de la indetenible propaganda
socialista, com sus exaltadas consignas cargadas de rojos y persistentes
llamados al combate y a la victoria.
Quiero recordar que fue precisamente
durante uno de mis primeiros paseos por la Rampa, alucinado por tantos encantos
y promessas de una vida que no conocía, cuando vi, junto a la escalera que
bajaba hacia las penumbras del club La Gruta, el cartel desde el que de forma
aviessa me miró Violeta del Río, “la Dama Triste del Bolero”. Una invasiva atracción, que nacia en mi
estómago y se expandia indetenible para palpitar en cada rincón de mi cuerpo.
Quiero pensar También que, mucho
antes de que viera la foto, el destino parecia haber preparado aquel encuentro,
pues unicamente así es possible que desde aquella noche de 1967 el rostro de
Violeta del Rio se conviertera em uma de mis obsesiones de toda la vida.
Todo quedó preparado para que el 13
de diciembre de 1967, quando cumplí los dieciocho años...
Espero que ao ler esse conto, sintam-se fascinados como eu.

